Sábado, septiembre 23

¿AirPods? Los primeros auriculares sin cables se inventaron hace 100 años

“Sin cables. Sin líos. Como por arte de magia”. Así anuncia Apple sus inminentes AirPods (o deberían serlo, pues cada vez hay más indicios de que serán lanzados el próximo mes de diciembre,

aunque todavía no hay confirmación oficial), unos auriculares inalámbricos que cuestan 180 euros y que los de Cupertino promocionan como si hubieran sido creados por un buen imitador de Merlín.

Sin embargo, de lo que nunca podrá presumir la compañía es de haber creado los primeros auriculares inalámbricos del mundo. De hecho, para haber conseguido tamaño hito, Apple tendría que haber diseñado sus AirPods hace casi un siglo.

Si bien el Bluetooth no fue una realidad hasta 1994 y no gozó de la categoría de estándar hasta el año 2000 –cuando ya era una tecnología más estable-, un viejo artículo de la revista tecnológica estadounidense Popular Mechanics recogía, ya en marzo de 1924, la existencia de los más antiguos predecesores del flamante producto de Apple.

Popular Mechanics© Proporcionado por El Confidencial Popular Mechanics

A simple vista, el diseño de estos primitivos auriculares inalámbricos no era su punto fuerte, aunque, eso sí, el usuario no corría peligro de perderlos, algo con lo que los futuros propietarios de los AirPods tendrán que lidiar a diario. Más allá de los auriculares propiamente dichos, en la parte central de la diadema el dispositivo tenía una bobina enrollada en torno a un tubo de baquelita que lo convertía en un artefacto de considerables dimensiones.

No obstante, esta hazaña en la dilatada historia de los auriculares pasó prácticamente inadvertida, tal y como ha permanecido después de casi un siglo. Al fin y al cabo, tras ella no se encontraba ninguna compañía relevante ni su objetivo era vender millones de unidades en todo el mundo. Habían sido inventados por Nathaniel Baldwin en la segunda década del S.XX, antes incluso de que el tocadiscos hiciera acto de presencia. ¿Para qué diantres iba a querer alguien en aquel momento unos auriculares sin cables?

En realidad, fue un invento utilizado por la WDAP, una radio de la ciudad estadounidense de Chicago. Esta emisora, propiedad del mercado de valores de la ciudad (Chicago Board of Trade), y que desaparecería solo un año más tarde tras ser comprada por el Chicago Tribune, los usaba para comprobar desde cualquier punto del estudio la calidad de la emisión, evitando así líos de cables.

Ese rocambolesco mecanismo que el usuario debía portar sobre la cabeza era, en realidad, la antena y el receptor de la radio. En concreto, se trata del sistema de una antigua radio a galena: la bobina hacía las veces de antena y un pequeño cristal al que estaba unido era el que recibía la señal, sin requerir de fuente de energía alguna: las propias ondas de radio proporcionaban la potencia necesaria para el funcionamiento de los auriculares. A pesar de su apariencia, se trataba de un dispositivo sencillo basado en una tecnología desarrollada solo dos décadas antes. “Las conexiones son simples”, sentenciaba el artículo de 1924.